viernes, 7 de octubre de 2011

HORRIBLE CORNADA EN LA CARA A JUAN JOSE PADILLA EN ZARAGOZA EN LA PRIMERA DE LA VIRGEN DEL PILAR


Unas 3.000 personas se dieron cita en La Misericordia para ver la corrida santacolomena de Ana Romero y, frente a ella, a Juan José Padilla, Miguel Abellán e Iván Fandiño.
Corto fue siempre el viaje del amplio Clavero que abrió plaza y no permitió remate a
las verónicas que intento Padilla. Empujó en el peto, humilló en las telas y galopó
en el fácil tercio de banderillas del jerezano.
Pero le costó desplazarse cuando la exigencia fue a más, y acabar los muletazos humillado en el trapo mandón de Padilla, que la echo abajo con el toque fuerte, perdió pasos ante la embestida reponedora y por dentro y se justificó ante un toroque terminó merodeando. Mató de pinchazo y estocada y escuchó silencio.
Florero salió de chiqueros dejando la astifinisima punta de los pitones y su hico derata en el burladero de retener, y ya mostró flojedad antes de empujar a media altura en el caballo.
Desparramó siempre la vista, Florero, y embistió con la cara suelta y sin permiitir descuidos, echándose a los lomos a Abellán a las primeras de cambio. Aplicó serenidad el madrileño, de más a veces, pero arrancó muletazos estimables por el pitón izquierdo, robando las tandas y aguantando mecha. Un pinchazo precedió a la efectiva estocada y a la ovación.
Seriedad y trapío tenia Algodoncito en unos astifinos pitones que colocaba bien en el capote cuando se lo permitía su justa fuerza. Y cuando claudicó a la salida del peto salió el pañuelo verde.
En su lugar salió un toro de Los Bayones con apariencia de vaca vieja, cabezon y descarado que salio del caballo listo de papeles y también se fue al corral tras el primer par de banderillas.
Hizo tercero tris otro de Los Bayones, más toro, abierto de sienes, pero no descarado, que fue mostrando también fuerza y condición justas y embistiendo con las manos por delante. Corto y reponedor viaje mostró Liromplero en la muleta de Fandino, en la que ni se deslizó ni la tomó nunca con claridad. Solo en la distancia, cuando quiso Iván aprovecharle las inercias, tuvo chispazos de quererla coger de forma enfermiza ydeslucida. Pero huyendo en cuanto tenía oportunidad. Mal con los aceros, escuchó silencio.
Cornada feísima a Juan José Padilla en el cuarto. Cuando el jerezano se disponía a banderillear al astado, el diestro ha perdido el paso y ha recibido una cornada en la cara muy fea. El pitón le ha prendido por la cara y enseguida ha saltado mucha sangre. Se lo llevan al hospital porque no lo pueden operar en la misma plaza de toros.
Cabezón y estrecho de sienes era el Marqués que hizo cuarto, que embistió con la cara alta en el capote de Padilla hasta que se paró. Empujó con un pitón en el caballo y a media altura cuando ya sabia a donde iba. Un quinario de apretadas pasadas en falso pasó Padilla con los rehiletes, hasta que en el tercer par le partió la cara de un certero pitonazo que afecto al ojo izquierdo. Una vez en la enfermería, Abellan lo despeno sin darse coba.
Todavía con el corazón en un puño por la cornada a Padilla, Abellán se hincó de rodillas para recibir con una larga a Fragosillo, el cárdeno quinto, que empujó en una vara larga.
Reservón y merodeador en la muleta de Abellán, le faltó entrega, ritmo, fijeza y hasta emoción. El madrileño se puso primero con coraje y oficio para desistir después y quitárselo de en medio con una estocada caída.
Ficha del festejo:
Plaza de toros de la Misericordia de Zaragoza, unas 3.000 personas en los tendidos. Toros de Ana Romero.
Juan José Padilla: silencio
Miguel Abellán: ovación y silencio tras matar al que correspondía Padilla.
Iván Fandiño: silenciofoto burladero.com

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