jueves, 28 de junio de 2012

LA TAUROMAQUIA REQUIERE SU INSCRINCION EN EL INVENTARIO NACIONAL COMO PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL


COMUNICADO DE LA AIT ANTE LA DECISIÓN TOMADA POR EL CONSELL DE CULTURA VALENCIANO

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La solución que la Tauromaquia requiere es su inscripción en el Inventario Nacional como Patrimonio Cultural Inmaterial, no su declaración como Bien de Interés Cultural
Identificar el patrimonio Cultural de los pueblos corresponde a los ciudadanos y no a la Universidad. Las declaraciones de PCI aprobadas en ciudades y pueblos, tienen mucha mayor legitimidad que las consideraciones de cualquier institución pública o privada por prestigiosa o importante que esta sea
La decisión del Consell de Cultura de Valencia de archivar su pretendida declaración de la Tauromaquia como BICI en esa Comunidad, no por esperada resulta menos desagradable ya que “el revolcón” sufrido viene dado por utilizar un procedimiento que, como desde el departamento jurídico de esta AIT al propio Conseller se le hizo saber, es impropio e injustificado dado que el referido expediente BIC otorga un papel determinante a instituciones que nada tienen que ver con el proceso de identificación del Patrimonio Cultural de los pueblos, papel que corresponde única y exclusivamente a los ciudadanos, quienes lo vienen realizando exitosamente
Ante lo anteriormente expuesto queremos decir:

Primero: En la Comunidad de Valencia la Tauromaquia sólo requiere que el Conseller la inscriba en el Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial del pueblo valenciano creado por la Ley 4/1998, atendiendo sin mas la petición que le ha sido formulado desde numerosos ayuntamientos que la han reconocido como parte de su PCI a solicitud de miles de ciudadanos, que han actuado conforme lo ordena la Convención para la Salvaguardia del PCI de la Unesco. El papel de la Administración, además de la salvaguardia, está reducido a la designación de un grupo de expertos para la elaboración de la definición correspondiente, sólo a los fines de dicha inscripción.
Segundo: El Estado tiene la obligación de adoptar las medidas necesarias para garantizar la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio. La medida de protección de más alta categoría a la que España debe acudir es la declaración de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial del pueblo español (recogiendo todas sus expresiones, de plaza o calle). Declaración lograda recientemente para la cetrería, el flamenco, el silbo gomero, la dieta mediterránea o los castellets.
Tercero: La Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (la que debe invocarse en la declaración española) dispone que son los ciudadanos, los grupos e incluso los individuos los que identifican el Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de los pueblos, el que a diferencia del patrimonio natural y monumental, es propiedad de los pueblos que lo practican y recrean y no de los Estados.

Cuarto: Como consecuencia de ello, las declaraciones que han venido realizando los ciudadanos a través de sus ayuntamientos con total transparencia y legalidad, identificando la Tauromaquia como PCI de sus ciudades y pueblos a lo largo del territorio español, , tienen mucha mayor legitimidad que las consideraciones de cualquier institución pública o privada por prestigiosa o importante que esta sea.
Quinto: Si bien es elogiable que las Comunidades Autónomas articulen cuantas medidas de defensa de la Tauromaquia esté en sus manos, es la Administración Central, en ejercicio de las facultades que le confiere la Constitución y otras normas legales y actuando como ordena la Convención de la Unesco, la que debe atender el clamor popular y ciudadano de mas de 500 ciudades y pueblos que han declarado la Tauromaquia como parte integrante de su Patrimonio Cultural Inmaterial, procediendo a incluir a la Tauromaquia en el Inventario del PCI del pueblo español.
Sexto: Que con esa sola declaración de PCI del pueblo español, (sin necesidad de ingresar en la lista representativa de la UNESCO) se alcanzaría el blindaje y la protección que otorga un tratado internacional como el referido, que es Ley en todo el territorio español.
Séptimo: Francia declaró la Tauromaquia como PCI del país con tan sólo 47 localidades que la recrean. En España son miles los municipios en los que el Toro está presente en las plazas y calles de sus pueblos y ciudades, la Fiesta de los Toros está extendida por toda España, ¿por qué esperar más? Si desde el Ministerio de Cultura español se aplaude la medida de Francia y de ella dicen “chapeau” ¿por qué no lo imitan? . ¡Basta ya de complejos. Defínanse!.

Por todos los anteriores motivos, instamos al gobierno nacional, a través de su Ministerio de Cultura, a cumplir su función de coadyuvar en la identificación del Patrimonio Cultural Inmaterial del pueblo español, incluyendo a la Tauromaquia en el Inventario del PCI Nacional, previa designación de un grupo de expertos españoles que elaboren la definición correspondiente con la participación de los grupos y organizaciones no gubernamentales pertinentes. .
Señores representantes políticos e institucionales: dejen de torear de perfil, de adornarse con pases por alto y pónganse de frente; paren, templen y manden como los cánones del toreo verdadero exigen: en corto y por derecho. Agarren el toro por los cuernos y acaben de una vez por todas con las desmesuradas embestidas y agresiones que la Tauromaquia y los ciudadanos que la amamos venimos indiscriminadamente sufriendo.
La paciencia a los aficionados se les empieza a agotar. Saludos, tras el primer aviso.


Madrid, 21 de junio de 2012.

Junta Directiva AIT

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